Le pedí a la Luna... poder
estar en la Luna
Yo sueño con otro país, un
país tan grande como un planeta. Un país donde el Hombre vive
en plena armonía con la Naturaleza. Un país donde el Hombre estructura
una sociedad en la cual todos son iguales y existe mutuo respeto.
En este país, la Naturaleza se compone
de todos los seres vivos que no piensan y se divide en ocho elementos fundamentales:
el Agua, la Tierra,
el Fuego, el Aire, el Espacio, el Tiempo, la Fauna y la Flora.
La sociedad que el Hombre estructura se
reúne en una Organización que está presente sobre todo
para brindar seguridad y por ende tranquilidad.
Garantiza que todos los seres vivos que
no piensan es decir los ocho elementos fundamentales de la Naturaleza son respetados
por todos los seres vivos que piensan o sea el Hombre y que podría ponerlos
en peligro.
La Organización reconoce divisiones étnicas entre
los hombres que reivindican diferencias las cuales componen sus características.
La Organización debe garantizar que estas diferencias sean
respetadas y que respetan a los otros grupos del mismo tipo.
Para ello, la organización debe redactar
un texto en el cual garantiza todos los detalles anteriormente mencionados para
que éstos sigan siendo incuestionables e inviolables.
Este texto es caracterizado por Leyes Fundamentales
y Derechos Fundamentales que el Hombre debe respetar.
Reanuda las ideas de Libertad, Igualdad
y Humanidad exclusivamente para el bien de la Humanidad y para preservar
una excelente armonía entre el Hombre y la Naturaleza.
Esta organización al brindar seguridad
y tranquilidad nos ofrece una vida consagrada a la búsqueda de felicidad
y del conocimiento absoluto.
Por todas esas razones la Luna que envidiaba a esta sociedad
me pidió... poder estar en Tierra.
David OJEDA, Clase de 3e
4
Liceo Francés Louis Pasteur Bogotá
Colombia